Yelena Isinbayeva, la “dueña del cielo” también llora… hoy no superó los 4,75m y yo me dedico este videito (no sólo me gustan las mayorcitas, ups!). Y la cara de la rubia, si parece la mía embobada.
pequeños sentidos para no naufragar, claves de lectura, combinaciones secretas y no tanto…
Yelena Isinbayeva, la “dueña del cielo” también llora… hoy no superó los 4,75m y yo me dedico este videito (no sólo me gustan las mayorcitas, ups!). Y la cara de la rubia, si parece la mía embobada.

“Ya estoy en la mitad de esta carretera, tantas encrucijadas quedan detrás…”
Y al lado, mis amigos/as… Gracias.
A veces te llegan con invitación especial, otras veces, como ésta, invitación libre. Bicha lo tira al aire, a ver quién se anima.
Se trata de copiar la quinta frase completa que aparezca en la página 161 del libro que se está leyendo. Bueno, ahí va:
Una mujer es tanto más deseable cuanto más se ha expandido en ella la Naturaleza y más rigurosamente se ha esclavizado: es la mujer “sofisticada”, que siempre ha sido el objeto erótico ideal.
Simone de Beauvoir, El Segundo Sexo (1949).
Lo paso, pasala!
Hoy, 12 de julio, sería el cumpleaños de mi madre. Por ahí tengo algún post dedicado a ella. Entre sus legados, la poesía en casa, al alcance de nuestras pequeñas manos, en “la bibliotequita”, con los libros ahí, disponibles, elevándose a veinte centímetros del suelo.
Hoy, 12 de julio, sería el cumpleaños de Pablo Neruda, uno de los legados de mi madre. Va esta poesía que me recuerda, también, a ella.
PIDO SILENCIO
AHORA me dejen tranquilo.
Ahora se acostumbren sin mí.Yo voy a cerrar los ojos
Y sólo quiero cinco cosas,
cinco raices preferidas.Una es el amor sin fin.
Lo segundo es ver el otoño.
No puedo ser sin que las hojas
vuelen y vuelvan a la tierra.Lo tercero es el grave invierno,
la lluvia que amé, la caricia
del fuego en el frío silvestre.En cuarto lugar el verano
redondo como una sandía.La quinta cosa son tus ojos,
Matilde mía, bienamada,
no quiero dormir sin tus ojos,
no quiero ser sin que me mires:
yo cambio la primavera
por que tú me sigas mirando.Amigos, eso es cuanto quiero.
Es casi nada y casi todo.Ahora si quieren se vayan.
He vivido tanto que un día
tendrán que olvidarme por fuerza,
borrándome de la pizarra:
mi corazón fue interminable.Pero porque pido silencio
no crean que voy a morirme:
me pasa todo lo contrario:
sucede que voy a vivirme.Sucede que soy y que sigo.
No será, pues, sino que adentro
de mí crecerán cereales,
primero los granos que rompen
la tierra para ver la luz,
pero la madre tierra es oscura:
y dentro de mí soy oscuro:
soy como un pozo en cuyas aguas
la noche deja sus estrellas
y sigue sola por el campo.Se trata de que tanto he vivido
que quiero vivir otro tanto.Nunca me sentí tan sonoro,
nunca he tenido tantos besos.Ahora, como siempre, es temprano.
Vuela la luz con sus abejas.Déjenme solo con el día.
Pido permiso para nacer.
En mi casa familiar hay un ejemplar de las poesías completas de Neruda, edición de los `70, con hojas tipo ilustración y muchas fotos al final. Lo descubrí en mi adolescencia cuando en el colegio nos hicieron leer “Sube a nacer conmigo hermano…” y desde ese día, desde esos días, quedé atrapada por el maestro. Hace unos días bajé los cd`s de “Marinero en Tierra – Tributo a Neruda” así que paso ratos escuchando y disfrutando.

Aquí les regalo el audio de Amalia Montero del soneto XLIV, qué maravilla…
Sabrás que no te amo y te amo
puesto que de dos modos es la vida,
la palabra es un ala del silencio,
el fuego tiene una mitad de frío.
Yo te amo para comenzar a amarte,
para recomenzar el infinito
y para no dejar de amarte nunca:
por eso no te amo todavía.
Te amo y no te amo como si tuviera
en mis manos las llaves de la dicha
y un incierto destino desdichado.
Mi amor tiene dos vidas para amarte.
Por eso te amo cuando no te amo
y por eso te amo cuando te amo.
En uno de los jardines donde trabajo los martes…
Pequeña hada (7 años, hermana de uno de los duendes que asiste): ¿sabés que llevo en mi cartera?
Yo: no, no sé, a ver… contame…
Sacando un tubito de plástico, el de los rollos de fotos, lo abre y me muestra: un corazón plateado, una estrellita verde con sonrisa incluida, una pequeña tortuguita de plástico.
Pequeña hada: tomá, te regalo la estrella.
Puso su pequeña mano en la mía con la estrellita. Yo la guardé en mi bolsillo agradecida. Fue como la varita mágica. Espirales de luz me envolvieron y algo se encendió también en mi mirada.
Hoy una pequeña hada me regaló algo de sus pócimas secretas, un secreto de vida.
Ellos tienen razón
esa felicidad
al menos con mayúscula
no existe
ah pero si existiera con minúscula
sería semejante a nuestra breve
presoledad
después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad
ya sé que es una pobre deformación
pero lo cierto es que en ese durable minuto
uno se siente
solo en el mundo
sin asideros
sin pretextos
sin abrazos
sin rencores
sin las cosas que unen o separan
y en esa sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo
los datos objetivos son como sigue
hay diez centímetros de silencio
entre tus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos
claro que la soledad no viene sola
si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades
se verá un largo y compacto imposible
un sencillo respeto por terceros o cuartos
ese percance de ser buena gente
después de la alegría
después de la plenitud
después del amor
viene la soledad
conforme
pero
qué vendrá después
de la soledad
a veces no me siento
tan solo
si imagino
mejor dicho si sé
que más allá de mi soledad
y de la tuya
otra vez estás vos
aunque sea preguntándote a solas
qué vendrá después
de la soledad.
Mario Benedetti.
Amor, amor, que está herido,
herido,
de amor huido.
Herido,
muerto de amor.
Decid a todos que ha sido
el ruiseñor.
Herido,
muerto de amor.Bisturí de cuatro filos,
garganta rota,
y olvido.
Cógeme la mano, amor,
que vengo muy malherido,
herido,
de amor huido.
Herido,
muerto de amor.Federico García Lorca.
“Después de todo, la muerte es solo un síntoma de que hubo vida”… (Mario Benedetti).
¿mi amor está herido… o está muerto de amor? de amor huido, de amor vencido.
Esto es Muerte. Olvido en ojos mirantes.
Me dijeron