salida de mí.
mareada.
tu voz se arremolina en mi cabeza y dudo de tu existencia.
mi corazón y mi respiración coordinan sus cadencias, mientras mis ojos miran este papel, y este lápiz, sin verlos.
sólo una palabra tuya, de tu boca, podría sacarme de aquí o meterme más en este estado.
¿en qué lugar es que vivo? ¿qué día y qué hora es?
creo recordar en este instante mi nombre simplemente porque lo escucho pronunciado por tus labios.
Me dijeron